249. El olivar

Ana van Oversteeg

 

Cerca de mi casa hay un olivar que lleva vivo ciento de años. El olivar es el principio y el final de la vida: vio a muchos nacer, verá a muchos de nosotros morirse.

Cerca de mi casa hay un olivar lleno de flores y, para mí, es un lugar sagrado: es familia, infancia, vejez… Es la vida y es la muerte. Pronto, como cada otoño, recogeremos los frutos de un año en el que han pasado muchas cosas. Los frutos que nos alimentarán a todos nosotros.

Cerca de mi casa hay un olivar, que es una extensión más de la familias de este pueblo. Una vida propia dentro de un cojunto de vidas. Aún recuerdo las tardes jugando en él con mi perro, a quien el olivar también vio marchar hace poco. Y paseando por aquí pienso en la magia que desprende, en su olor, en su sombra, en estos árboles que son la extensión de muchas vidas.