229. Viajes

David Blázquez Álvarez

 

¿Qué tal mi viaje a Japón? Fantástico. Una explosión de colores, olores y sabores. Como bien sabes, la comida nipona me apasiona.

¿Qué probé? Pues además de sushis realmente originales, otros muchos platos que me sorprendieron y deleitaron. Por ejemplo el famoso fugo, el pez globo, que por su veneno sólo pueden servirlo cocineros especializados de ese país en una compleja y nada barata ceremonia en la que el comensal se juega la vida…y el bolsillo. O el también exquisito filete de Kobe, extraído las mimadas y casi místicas vacas que, entre otras prebendas, reciben masajes para que su carne sea suave como la mantequilla. Menos conocido es el okonomiyaki, una colorida tortilla típica de un barrio de Tokio que tú mismo cocinas en la plancha central de tu mesa. Sin olvidar el sabroso ramen, mariscos nunca antes catados, pulpos prensados…

¿Qué comida disfruté más? La del avión de vuelta.

¿Era de un chef especial por viajar en Bussiness? ¡Qué va! Iba en turista y la bandeja llevaba la misma insulsa comida de siempre. Pero también tenía pan y una botellita de aceite… No te imaginas como añoraba su sabor después de quince días sin él.