236. Planeta oleico

Eduardo Lacambra

 

Era una olivita feliz y valiente

viviendo en el Planeta Oleico,

cada mar dorado y aromático

y colinas de verde reluciente;

sus arroyos vertían néctares

alimentando a ríos turgentes.

 

Mas la mosca del olivo malvada

desde su oscura nave espacial

comenzó a ventear todo mal:

“este néctar da obesidad mórbida,

 

fatal para el alma diabética

para freír jamás la usarás,

en la piel no la aplicarás,

y produce diarrea crónica”.

 

Mas era astuta nuestra olivita

y clamó a toda la población:

‘Quién lo toma con moderación

mirad como está de sanita”

 

Empezaron los abucheos,

y la mosca malvada y desleal

escapó en su nave sideral

entre vítores y aplausos.

 

Y ahora nuestras aceitunitas

en nuestro bello Planeta Oleico

gozan del océano aromático

viviendo felices y muy sanitas.